Durante décadas nos explicaron que el Sáhara Occidental era un “problema complejo”. Tan complejo que Marruecos entró, se quedó y aquí no pasó nada. Complejo porque había resoluciones de la ONU que nadie pensaba cumplir, un referéndum que nunca llegaría y una Europa muy preocupada… por no incomodar a nadie. Con el tiempo, lo ilegal se volvió costumbre y la costumbre, normalidad. Hasta que Estados Unidos puso el sello final y dejó claro que el asunto estaba zanjado. Cuando habla el que manda, el derecho internacional se convierte en papel reciclable.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Entradas populares
-
Allá por el mes de Junio, concretamente el 23/06/16, el periódico Mediterráneo daba la noticia de que en Septiembre se elegiría el Defensor...
-
Nada más lejos de mi intención que redactar un escrito para hacer sangre a un club y, sobre todo, a una afición que se merece todos mis resp...
-
Esta mañana me he encontrado con una persona a la que no veía desde hacía más de cuarenta años. Al principio nos hemos mirado con esa expre...


No hay comentarios:
Publicar un comentario